sábado, 4 de marzo de 2017

Hoy, tenemos muchísimas herramientas para estar mejor, para ser exitosos, para lograr lo que queremos, para tener más salud… sin embargo el ser humano sigue “corriendo”, se enferma más, tiene los mismos conflictos que hace milenios, es igual o más violento y hay también más depresión. Aunque tenemos disponibles más y mejores herramientas para mejorar, eso no sucede.

¿Qué nos pasa?

Una técnica –por más buena que sea- que apliquemos o una herramienta que utilicemos solo va a darnos un “respiro” durante un tiempo… porque se está poniendo en juego “una cosa nueva en una mente vieja” …por lo que muy pronto volveremos a los viejos hábitos de los que nos quisimos librar por medio de la herramienta.

Desde la mentalidad programada (ego) ninguna cosa que apliquemos será efectiva en el tiempo porque “ese programa mental” desde el que se aplica no está dispuesto a cambiar su vida en ningún aspecto justamente porque es un programa fijo: no cambia.

…un trabajo mejor remunerado.

…una experiencia de plenitud y expansión.

…curarnos de alguna enfermedad.

…encontrar una nueva relación.

…vivir la vida que desees así sea totalmente diferente a los patrones de la sociedad.

…resolver eficientemente cualquier vicisitud que tengas…

Todo eso y lo que sea que quieras… solo puede ser posible desde una Nueva Mente. Cambiando desde adentro y no poniendo una cosa te cambie.

De este modo el ser humano se coloca como objeto de la herramienta, donde él no vale, y sí vale “eso” que aplica.

Desde la desvalorización del sujeto: ¿Puede haber un cambio verdadero?

Lo que cambia una vida es cambiar la mentalidad que se pone en juego, el lugar interno desde el que se vive. Eso es lo que va a producir nuevas experiencias, nuevas circunstancias y nuevas sensaciones.

El cambio que cambia está en el sujeto, no en el objeto que utilizamos.

El cambio está más allá del “yo” que nos limita, no en la “cosa” que aplique “ese yo” limitado.

Es posible que continuemos y continuemos probando estrategias para desviarnos del dolor, de la violencia, de la escasez y de la enfermedad…y es absolutamente aceptable porque son intentos valiosos pero no efectivos.

Para que una vida cambie es preciso des-cubrir el verdadero ser que somos…y desde allí sí se proyectará “algo nuevo”.

La mente nos entretiene y engaña con “tentempiés”. Y nosotros somos  el infinito…

 

***LAS “HERRAMIENTAS”: Del objeto al sujeto

Alicia Orfila – www.aliciaorfila.com.ar

CONTACTO: aliciaorfila@gmail.com

 

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